Duelo anticipado: cómo acompañar la despedida
Duelo anticipado: comprende las emociones que pueden aparecer antes de una pérdida y cómo acompañarlas sin culpa mientras sigues viviendo el presente.
Mónica Cortijo


Hay pérdidas que empiezan mucho antes de una despedida definitiva.
Una enfermedad progresiva, una demencia o una dependencia cada vez mayor pueden ir cambiando la relación con alguien querido. La persona sigue estando ahí, pero algunas cosas que compartíais empiezan a desaparecer o a transformarse.
Quizá ya no podéis mantener las mismas conversaciones. Tal vez ha dejado de hacer actividades que disfrutaba. O eres tú quien empieza a asumir decisiones y responsabilidades que antes no te correspondían.
Y en medio de todo eso puede aparecer tristeza.
Eso también puede ser duelo.
🌿 ¿Qué es el duelo anticipado?
Hablamos de duelo anticipado cuando aparecen emociones relacionadas con una pérdida antes de que esa pérdida se produzca por completo.
Puede surgir al acompañar una enfermedad avanzada, pero también ante cambios progresivos que afectan a la autonomía, la memoria o la forma de relacionarse.
Podemos sentir:
😔 Tristeza.
😟 Miedo por lo que vendrá.
😠 Enfado.
😣 Culpa.
😮💨 Alivio en algunos momentos.
💭 Nostalgia por cómo eran las cosas antes.
🫥 Sensación de estar perdiendo poco a poco a alguien.
No todas las personas lo viven igual ni existe una manera «correcta» de sentirlo.
❤️ Estar triste no significa haber dejado de disfrutar del presente
Una de las partes más difíciles del duelo anticipado es sentir que estamos despidiéndonos de alguien que todavía está aquí.
Eso puede generar culpa.
«No debería pensar así».
«Todavía está conmigo».
«Debería aprovechar cada momento».
Pero reconocer que algo está cambiando no significa renunciar a la persona.
Podemos sentir pena por lo que se ha perdido y seguir disfrutando de lo que todavía existe. A veces también ayuda detenernos a mirar todo aquello que hemos aprendido de nuestros padres y que permanece en nosotros.
Ambas cosas pueden convivir.
🧠 En la demencia, las pérdidas pueden ser pequeñas y repetidas
Cuando existe Alzheimer u otra demencia, el duelo puede aparecer en distintos momentos.
Tal vez primero se pierde la posibilidad de conducir.
Después algunas conversaciones.
Más adelante, determinadas rutinas o formas de reconocerse.
Cada cambio puede necesitar una pequeña adaptación emocional.
No hace falta esperar a una gran crisis para admitir:
«Esto me está doliendo».
Ponerle nombre puede ayudar a comprender por qué algunos días estamos especialmente sensibles, irritables o cansados.
🤝 No tienes que ser fuerte todo el tiempo
A veces quien cuida siente que debe sostener a toda la familia.
Organizar.
Resolver.
Animar.
No llorar delante de nadie.
Pero cuidar no elimina nuestras propias emociones.
Puede ayudar hablar con una persona de confianza, con otros familiares, con un grupo de apoyo o con un profesional.
No necesitamos llegar al límite para hacerlo.
🌸 Seguir buscando momentos que todavía existen
Cuando pensamos constantemente en lo que se está perdiendo, puede resultar difícil ver aquello que todavía podemos compartir.
Quizá ya no podéis hacer viajes, pero sí pasear.
Quizá una conversación larga sea complicada, pero todavía podéis escuchar música juntos.
Tal vez no recuerde una historia familiar, pero disfruta mirando fotografías.
No se trata de obligarnos a ser positivos.
Se trata de no permitir que el miedo al futuro ocupe también todo el presente.
Podemos preguntarnos:
«¿Qué podemos disfrutar hoy, tal y como están las cosas ahora?»
📝 Un pequeño ejercicio cuando todo se mezcla
Puede ayudar dividir una hoja en dos partes.
En una, escribir:
Lo que echo de menos.
En la otra:
Lo que todavía tenemos.
Por ejemplo:
Echo de menos nuestras conversaciones largas.
Todavía disfrutamos tomando café juntos.
Echo de menos que condujera.
Todavía podemos salir acompañados.
No elimina la tristeza.
Pero puede ayudarnos a mirar la relación completa, no únicamente aquello que se está perdiendo.
🩺 Cuándo pedir apoyo
Conviene buscar ayuda profesional si la tristeza, la ansiedad, el aislamiento o la culpa son muy intensos, se mantienen durante semanas o empiezan a dificultar el descanso, el trabajo, las relaciones o el propio cuidado.
También puede ser útil pedir apoyo simplemente porque necesitamos un lugar donde hablar sin tener que proteger a los demás.
Acompañar una enfermedad prolongada puede ser emocionalmente exigente.
💚 Despedirse poco a poco también puede significar seguir acompañando
El duelo anticipado no significa dar por terminada una relación.
Puede significar reconocer que esa relación está cambiando.
Hay cosas que quizá ya no volverán a ser como antes. Y al mismo tiempo pueden seguir existiendo afecto, contacto, rutinas, momentos agradables y nuevas maneras de estar juntos.
No tenemos que elegir entre llorar lo que se pierde y valorar lo que queda.
Podemos hacer ambas cosas.
Y algunas de esas transformaciones también llegan al espacio donde hemos vivido durante años. Cuando aumentan las necesidades de ayuda, una vivienda que antes parecía perfecta puede empezar a resultar difícil de mantener o demasiado grande.
En el siguiente artículo hablaremos de cuando la casa se queda grande, y de cómo adaptarla sin perder la sensación de hogar.
